Our data promise
Most apps a child uses are quietly built to collect and share what they do — one independent audit found 96% of the apps used in K–12 schools share children's data in ways that aren't safe. We built the opposite. Here is exactly what that means.
Only a grown-up signs in. A child just opens a story and plays — no login, no profile in their name, nothing to create.
We don't embed advertising, analytics, or tracking tools. The only outside service any app talks to is our own secure backend — and only to let a grown-up sign in and sync progress between devices.
The growth reports show a grown-up how a child is practicing. That is never sold, never handed to a school's discipline system, and never used against a child.
No part of how we make money depends on it — so there's no quiet incentive to ever change that.
Your account and everything in it, whenever you want — no email, no waiting, no reason required.
Breathing, grounding, and "who can you tell?" need no account and no sign-up, and they're free forever — even if you never subscribe. A tool a child needs tonight is never behind a price.
If a promise here is ever not true, that's a mistake — and we want to hear about it.
The full privacy policy lives inside every app, under Parent corner → Privacy. Children never have accounts (our COPPA posture); grown-ups can sign in with an email to save and sync progress.
Nuestra promesa sobre los datos
La mayoría de las apps que usa un niño están hechas, en silencio, para recopilar y compartir lo que hacen — una auditoría independiente encontró que el 96% de las apps que se usan en las escuelas comparten los datos de los niños de maneras que no son seguras. Nosotros hicimos lo contrario. Esto es exactamente lo que significa.
Solo un adulto inicia sesión. El niño simplemente abre un cuento y juega — sin usuario, sin un perfil a su nombre, sin nada que crear.
No incluimos publicidad ni herramientas de rastreo o analítica. El único servicio externo con el que se comunica cualquier app es nuestro propio servidor seguro — y solo para que un adulto inicie sesión y sincronice el progreso entre dispositivos.
Los reportes de avance le muestran a un adulto cómo va practicando el niño. Eso nunca se vende, nunca se entrega al sistema disciplinario de una escuela, y nunca se usa en contra de un niño.
Nada de cómo ganamos dinero depende de eso — así que no hay un incentivo escondido para cambiarlo algún día.
Tu cuenta y todo lo que contiene, cuando quieras — sin correos, sin esperas, sin tener que dar una razón.
Respirar, reconectar con los sentidos y "¿a quién le puedes contar?" no necesitan cuenta ni registro, y son gratis para siempre — aunque nunca te suscribas. Una herramienta que un niño necesita esta noche nunca está detrás de un precio.
Si alguna de estas promesas alguna vez no se cumple, es un error — y queremos que nos lo digas.
La política de privacidad completa vive dentro de cada app, en Rincón de familias → Privacidad. Los niños nunca tienen cuenta (nuestra postura COPPA); los adultos pueden iniciar sesión con un correo para guardar y sincronizar el progreso.